Consejos antes de comprar e instalar una cabina de crioterapia eléctrica
- Augusta Wellness Technology

- hace 4 días
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Actualizado: hace 2 días
Comprar una cabina de crioterapia no consiste solo en comparar precios o temperaturas anunciadas. Antes de tomar una decisión, conviene analizar varios aspectos técnicos, operativos y de servicio que pueden afectar directamente a la seguridad, al rendimiento de la máquina y a los costes futuros.
Este artículo está orientado a centros wellness, spas, clínicas, gimnasios, hoteles y también a usuarios particulares que estén valorando la instalación de una cabina de crioterapia para uso personal o comercial.
No está basado en una marca o modelo concreto. Es una visión general basada en nuestra experiencia instalando y comparando diferentes tecnologías de crioterapia en varios países, así como en los comentarios de clientes que operan estas máquinas a diario.
En resumen, antes de comprar una cabina de crioterapia eléctrica conviene revisar la temperatura real, el tipo de refrigeración, los requisitos eléctricos, la humedad de la sala, los gases refrigerantes, la garantía, el servicio técnico disponible y quién fabrica realmente la máquina.

1. Nitrógeno líquido o sistemas eléctricos
Durante años, muchas cabinas de crioterapia utilizaron nitrógeno líquido para generar frío extremo. Sin embargo, en los últimos años, muchos operadores han dejado de elegir este tipo de sistemas debido a sus exigencias de seguridad, logística, ventilación, suministro y costes operativos.
El nitrógeno líquido requiere una gestión muy cuidadosa. Es necesario contar con suministro frecuente, almacenamiento adecuado, protocolos de seguridad, ventilación suficiente y personal correctamente formado. Además, en algunos mercados, determinados proveedores de gases han endurecido o restringido sus condiciones de suministro para este tipo de aplicaciones.
También existen antecedentes de incidentes graves en el sector, incluidos casos mortales documentados. Por este motivo, la seguridad debe ser uno de los primeros puntos a evaluar antes de elegir cualquier sistema de crioterapia.
A esto se suma otro factor importante: el coste operativo. Una cabina que depende de nitrógeno líquido genera una dependencia constante del proveedor de gas y de su logística de entrega. Para muchos centros, esto puede convertirse en un problema económico y operativo.
Adjuntamos documento de la asociación europea de gasistas industriales
Por estas razones, este artículo se centra en las cabinas de crioterapia eléctricas, las cuales son las que recomendamos.
2. Temperatura real y sensación térmica
Uno de los aspectos más importantes al comparar cabinas de crioterapia es entender la diferencia entre temperatura real y sensación térmica.
Las criocámaras dobles tradicionales han sido la referencia histórica en crioterapia de cuerpo entero, ya que pueden alcanzar temperaturas reales muy bajas, próximas a los -110 ºC. De hecho, muchos estudios y protocolos clásicos de crioterapia se han desarrollado tomando como referencia este rango de temperatura.
El problema es que alcanzar esas temperaturas requiere una instalación más compleja, normalmente con una cámara principal y una precámara, además de mayores requisitos técnicos, eléctricos y de espacio.
En cambio, muchas cabinas eléctricas modernas de cámara simple utilizan sistemas de ventilación para intensificar la sensación de frío. Por eso es frecuente encontrar expresiones como "sensación de -110º" o "equivalente a -110º"
Esto no significa necesariamente que toda la cámara esté a -110 ºC reales de forma homogénea y estable durante la sesión.
Antes de comprar una cabina, conviene preguntar:
Dónde se mide la temperatura.
Si el dato anunciado corresponde a temperatura real o sensación térmica.
Cuánto tarda la cabina en alcanzar la temperatura de trabajo.
Durante cuánto tiempo puede mantener esa temperatura.
Si necesita ventiladores adicionales para intensificar la sensación de frío.
Este punto es clave porque no todas las máquinas que anuncian temperaturas extremas ofrecen el mismo tipo de experiencia térmica.
En la documentación comercial interna de una de las cabinas eléctricas analizadas por Augusta se destaca precisamente este punto: el sistema no necesita ventiladores adicionales para aumentar la sensación de frío y garantiza “frío auténtico”. Este tipo de diferencia técnica es importante a la hora de comparar equipos.
3. Cabinas de cámara única o cámara doble
Existen dos grandes tipos de criocámaras eléctricas: las de cámara doble y las de cámara única.
Tipo de cabina | Ventajas | Limitaciones |
Cámara doble | Temperaturas reales más bajas, experiencia más próxima a los protocolos clásicos de crioterapia, mayor capacidad técnica | Precio elevado, mayor espacio requerido, instalación más compleja |
Cámara única | Menor inversión, menos espacio, instalación más sencilla, mayor facilidad de integración en centros pequeños | Es importante revisar temperatura real, sensación térmica, potencia, humedad, ventilación y servicio técnico |
Las criocámaras dobles suelen requerir un espacio considerable y una inversión más alta. En muchos casos, el precio puede situarse aproximadamente entre 250.000 € y 300.000 €, dependiendo del fabricante, la instalación y la configuración.
Las cabinas de cámara única son más accesibles y requieren menos espacio. Algunas necesitan una unidad exterior similar a la de un sistema de aire acondicionado, mientras que otras integran toda la tecnología en el propio equipo. Su precio puede variar mucho, pero suele situarse aproximadamente entre 60.000 € y 120.000 €.
La elección no debe basarse solo en el precio. También hay que valorar el tipo de cliente, el uso previsto, el espacio disponible, el coste energético, el mantenimiento y la capacidad real de servicio técnico.
4. Conexión eléctrica: monofásica o trifásica
Antes de comprar una cabina de crioterapia, es imprescindible revisar los requisitos eléctricos.
Las criocámaras dobles suelen requerir conexión trifásica, tanto para la unidad interior como para la unidad exterior o sistema de refrigeración.
En las cabinas de cámara única, la situación depende del fabricante y del modelo. Algunas funcionan con conexión monofásica y otras requieren conexión trifásica.
La potencia disponible, el tipo de acometida, la protección eléctrica y la distancia hasta la unidad exterior pueden afectar directamente al coste final de instalación.
5. Refrigerantes y gases fluorados
Este es uno de los temas menos comentados durante la venta, pero puede ser determinante en el futuro mantenimiento de la cabina.
Muchas cabinas eléctricas utilizan sistemas de refrigeración que dependen de gases refrigerantes. En Europa, la normativa está restringiendo progresivamente el uso de determinados gases fluorados por su impacto ambiental. Esto implica más controles, más limitaciones y la necesidad de técnicos certificados para manipularlos.
Antes de comprar una cabina, conviene preguntar:
Qué gas refrigerante utiliza.
Si ese gas está disponible en el país donde se instalará la máquina.
Si puede transportarse fácilmente.
Qué empresa local está autorizada para manipularlo.
Qué ocurre si hay una fuga.
Qué coste tendría una recarga o intervención técnica.
Si el fabricante tiene servicio técnico propio o autorizado en el país.
Este punto es especialmente importante cuando la cabina se instala en una isla, una ciudad remota o un país donde el fabricante no tiene presencia directa.
Comprar una buena máquina no sirve de mucho si, ante una avería, nadie puede manipular legalmente el sistema de refrigeración.
Adjuntamos normativa europea sobre gases fluorados
6. Humedad y condiciones de la sala
Además de la instalación eléctrica, es fundamental controlar las condiciones del espacio donde se instalará la cabina.
La humedad ambiental puede afectar al rendimiento del equipo. Un ambiente húmedo puede ralentizar el enfriamiento, favorecer la formación de escarcha y empañar el cristal de la puerta cuando entra un usuario.
En algunos casos, puede ser necesario instalar un deshumidificador o mejorar la climatización de la sala. Es preferible preverlo antes de la instalación y no después, cuando la cabina ya está funcionando por debajo de su rendimiento esperado.
7. Seguridad y uso responsable
La crioterapia de cuerpo entero debe utilizarse siguiendo protocolos claros de seguridad.
Aunque las cabinas eléctricas modernas eliminan algunos riesgos asociados al uso de nitrógeno líquido, siguen siendo equipos que trabajan con frío extremo y requieren una operación responsable.
El usuario debe recibir indicaciones claras antes de cada sesión. También es recomendable contar con protocolos para casos de incomodidad, ansiedad, sensibilidad al frío o cualquier reacción inesperada.
En manuales técnicos de criocámaras se incluyen pautas como no superar una duración máxima de sesión, utilizar ropa protectora adecuada y salir de la cámara si el usuario experimenta dolor, incomodidad o ansiedad . También se mencionan contraindicaciones médicas como embarazo, hipertensión elevada, diabetes tipo 1 o ciertas condiciones cardíacas.
Por este motivo, cualquier centro que instale una cabina de crioterapia debería contar con:
Protocolo de uso.
Consentimiento informado.
Lista de contraindicaciones.
Formación del personal.
Supervisión durante la sesión.
Procedimiento de emergencia.
Mantenimiento preventivo.
La seguridad no debe depender solo de la máquina. También depende de cómo se instala, cómo se opera y cómo se informa al usuario.
8. Servicio técnico y costes de postventa
Este es uno de los puntos más importantes antes de comprar una cabina de crioterapia.
Toda máquina puede fallar. Algunas incidencias son sencillas de resolver, pero otras requieren intervención del fabricante o de técnicos especializados. En determinados casos, ni siquiera el distribuidor local puede intervenir si no tiene autorización, repuestos o formación técnica suficiente.
Antes de comprar, es recomendable pedir por escrito:
Qué cubre exactamente la garantía.
Si la garantía incluye piezas, mano de obra y desplazamiento.
Si existe diagnóstico remoto.
Qué piezas críticas están disponibles en stock.
En qué país se encuentran los repuestos.
Cuánto tarda el fabricante en enviar un técnico.
Cuál es el coste diario de asistencia técnica.
Quién paga vuelos, hotel, dietas y desplazamientos.
Qué mantenimiento preventivo exige la máquina.
Qué ocurre si el fabricante deja de operar en el mercado.
En algunos casos hemos visto presupuestos de asistencia internacional con costes diarios elevados, por ejemplo 800 € al día más vuelos, hotel y dietas. Por eso es fundamental conocer estas condiciones antes de firmar la compra.
El servicio postventa puede marcar la diferencia entre una inversión rentable y una máquina parada durante semanas.
9. Quién fabrica realmente la cabina
Con el crecimiento de la longevidad, el wellness y el biohacking, han aparecido muchas empresas que comercializan equipamiento wellness bajo marcas propias.
Esto no siempre es un problema, pero sí exige precaución.
Antes de comprar, conviene saber quién fabrica realmente la máquina, dónde está la fábrica, quién tiene los repuestos, quién desarrolla el software y quién puede prestar servicio técnico en caso de avería.
Si la empresa que vende el equipo desaparece o cambia de actividad, el comprador puede encontrarse con una cabina difícil de reparar.
Por eso es importante pedir información clara sobre:
Fabricante real.
País de fabricación.
Certificaciones.
Manuales técnicos.
Repuestos.
Servicio técnico oficial.
Distribuidor autorizado.
Garantía directa del fabricante.
Historial de instalaciones reales.
No se trata solo de comprar una cabina atractiva. Se trata de comprar una tecnología que pueda mantenerse operativa durante años.
10. Checklist antes de comprar
Antes de tomar una decisión, recomendamos revisar esta lista:
Punto a revisar | Pregunta clave |
Tecnología | ¿Es eléctrica o utiliza nitrógeno líquido? |
Temperatura | ¿La temperatura anunciada es real o sensación térmica? |
Medición | ¿Dónde se mide la temperatura? |
Instalación | ¿Requiere unidad exterior? |
Electricidad | ¿Necesita conexión monofásica o trifásica? |
Espacio | ¿El local cumple las medidas necesarias? |
Humedad | ¿La sala necesita deshumidificación o climatización? |
Refrigerante | ¿Qué gas utiliza y quién puede manipularlo? |
Seguridad | ¿Incluye protocolos claros de uso y emergencia? |
Garantía | ¿Qué cubre exactamente? |
Repuestos | ¿Dónde están disponibles? |
Servicio técnico | ¿Quién interviene si hay una avería? |
Fabricante | ¿Quién fabrica realmente la máquina? |
Costes futuros | ¿Cuánto cuesta una visita técnica internacional? |
Conclusión
Comprar una cabina de crioterapia eléctrica no debería basarse únicamente en el precio, el diseño o la temperatura anunciada.
Antes de invertir, es necesario analizar la tecnología de refrigeración, la temperatura real, los requisitos eléctricos, la humedad del espacio, los gases utilizados, la seguridad, el servicio técnico y la solidez del fabricante.
Una cabina de crioterapia es una inversión importante. Por eso, elegir correctamente desde el principio puede evitar problemas operativos, costes inesperados y dificultades de mantenimiento en el futuro.
En Augusta Wellness Technology basamos esta visión en nuestra experiencia
instalando equipamiento wellness en distintos países y, en concreto, más de
20 equipos de crioterapia en 7 países durante los últimos seis años. Esta
trayectoria, junto a los comentarios diarios de los clientes que trabajan con
este tipo de tecnología, es lo que nos permite asesorar con criterio antes de
cualquier compra.
Antes de comprar, recomendamos hacer una revisión técnica completa del espacio, comparar no solo la máquina sino también el soporte postventa, y pedir por escrito todas las condiciones de instalación, garantía y asistencia técnica.






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